Meter las manos
No hay arte sin oficio, decía el artista y diseñador japonés Takenobu Igarashi.
Pero también en el significado espiritual el arte cura; o más bien lo que cura es la apuesta por la devoción al oficio.
En los dedos índice del gran escritor mexicano Carlos Fuentes esta la huella de esa devoción, sus índices se convirtieron en un par de grifos, ganchos, picos de águila.
Hay que meter las manos, decía el maestro de obras, hay que trabajar con la materia y que ella misma se encargue del resultado final, porque solo la materia conoce las reglas del juego.
En esa mística del trabajo Leticia Morales de forma alquimista mete las manos, las acerca al fogón y siente el calor; la piel se lastima; pero lo agradece.